¿Sentís que sufriste violencia obstétrica?
Lo primero que tenés que saber es esto: no es tu culpa y lo que sentís es válido. Muchas veces nos hacen creer que ciertos malos tratos son "normales" durante el embarazo, el parto o el posparto, pero no lo son.
La violencia obstétrica ocurre cuando el personal de salud te falta al respeto, te juzga, ignora tus decisiones, o te somete a procedimientos médicos sin tu consentimiento informado (como la maniobra de Kristeller o episiotomías de rutina no justificadas).
Si sentiste miedo, humillación, o que perdiste el control sobre tu propio cuerpo en un momento tan vulnerable, fuiste víctima de este tipo de violencia. Reconocerlo es el primer paso para sanar y reclamar tus derechos.
